Translate

27 may 2013

No puede creer que escriba esto.

Esta tarde no tenia nada de especial, llovía por que era invierno, pero había cierta calma en el ambiente, ambiente que quizás yo misma me cree, con ropa cómoda, una taza de café caliente, un cigarrillo y un poco de buena música me propuse a analizar nuestra relación que desde hace buen rato hemos quisimos crear.

Recuerdo el primer día que nos conocimos, no fue algo como lo pintan las telenovelas, con una discusión, ni con miradas coquetas, mucho menos con choque inesperado en el que se quedan viendo uno a uno frente a frente y sienten "algo especial", simplemente eramos dos personas que estaban en un lugar común.

Con el paso de las semanas la relación no duro mucho, día a día fuimos con conversaciones sencillas:
-Hola.
-Que tal?
-Que bien!!
-Adiós!
Eso era todo, todos los días, pero de repente, comenzamos a hablar, ya ni recuerdo por que fue, pero encontramos una cosa insignificante de que hablar y ya eramos como los mejores amigos del mundo, no podíamos dejar de charlar. Con el tiempo, como era de esperarse fuimos mejorando la relación, llegamos a ciertos puntos donde había confianza y todo iba progresando.

Pero algo me faltaba, algo deseaba, algo no existía, algo necesitaba o algo buscaba y no encontraba entre los dos, todo estaba bien, no tenia quejas, pero, si culpa, sentía que dabas demasiado y yo no daba lo suficiente y aunque quizás lo parezca, no soy una egoísta y no podía hacerlo contigo, que me salvaste de mi misma. Pero lo que mas me preocupaba que solo yo notaba la ausencia de ese algo, y tu no lo notabas o quizás tu no querías notarlo.

Y realmente yo no podía seguir con ese sentimiento incomodo y tuve que hablar de ello no lo tomaste a bien y entre la discusión, llegaste a la pregunta
-Que quieres de mi?
Y yo me puse a pensar si respondo "No se" caerás en la absurda conclusión de que todo las mujeres somos iguales y no sabemos lo que queremos. Y aunque odio responder con una pregunta, no tuve opción mas que responderte:
-Que puedes ofrecerme?
Y tu respuesta fue aquello que ese momento no me convenció mucho, pues dijiste, ya te he dado todo y no era mentira, pero sin embargo en ese momento pensé que si lo era, pues no me había dado cuenta totalmente de la entrega de tu amor.

Hoy, en esta tarde lluviosa, me doy cuenta que si, si fuiste capaz de darme todo tu amor, de hecho diste tanto que ni tu, ni yo, notamos que no estaba dando nada de mi amor, y una relación no puede de vivir del amor de uno, por mas grande que este sea.

Me alegra saber que estas feliz, yo mientras tanto estoy en la búsqueda de ese algo, que en realidad me di cuenta es un alguien, un alguien que sea capaz de darme la seguridad de entregar mi amor tal cual sea, y entregarlo así por así, sin darme cuenta.
P.D: Te quiero demasiado!

Pensamiento de una tarde lluviosa.
 Yoko.

No hay comentarios:

Publicar un comentario